Ya eres uno más

SEAS BIENVENID@

Los Salvatorianos en el Ecuador te damos un grato saludo y te invitamos para que no sea tú primera visita, sino que ésta te anime a regresar.

Nos gusta mucho compartir contigo nuestro caminar y nuestra fe, nos gustaría contar con tus comentarios y con tus palabras de aliento.

Que la fe en nuestro Dios Trinidad nos una cada día más, que juntos podamos entregar la buena nueva a todos y de todas las formas que el amor de Cristo inspire a los que aún no lo conocen. Bienvenid@

DESEO SALVATORIANO

Tomando las palabras de Juan les decimos:
"Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.".

1 Juan 1, 1-3

domingo, 8 de abril de 2012

Ser Cristiano

La vida del cristiano está sostenida e iluminada en Cristo, por ello no puede desvincular de su ser el amor, la verdad y el sufrimiento. Pues por amor se dice la verdad y por defender la verdad se acepta el sufrimiento.
El cristiano debe tener en cuenta que es una “vasija de barro” (cfr. 2Cor. 4, 6-7), es decir que es pura fragilidad, pero que es allí, en su vida, dónde Dios ha querido confiar desde el bautismo su “tesoro”, que es Jesucristo. Cada bautizado se le ha encomendado ser luz del  mundo, porque la Luz ha llegado a su vida.

Y la primera señal de haber recibido la Luz es el amor. El Señor mismo lo afirma: “En eso conocerán todos que son mis discípulos, en el amor que se tengan unos a otros” (Juan 13, 35), y el apóstol nos recomienda “Permanezcan en el amor fraterno” (Hebreos 13, 1). Y el amor nos impulsa a reconocer la verdad y no sólo la ley: “Porque la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo” (Juan 1, 17), así que los cristianos debemos decir con el apóstol Pablo: “Digo la verdad en Cristo, no miento” (Romanos 9, 1), pues es la única manera de “ser realmente discípulos de Jesucristo, conociendo la verdad y dejando que la verdad nos haga libres” (cfr. Juan 8, 31-32).

Ahora bien, todo eso es fácil vivirlo en medio de quienes aceptan la propuesta, pero nos encontramos en un mundo donde muchos no comprenden, ni mucho menos quieren aceptar la propuesta del amor y la verdad. Es allí donde el apóstol Pedro nos dice: “¿Qué merito tiene aguantar golpes cuando uno es culpable? Pero si, haciendo el bien, tienen que aguantar sufrimientos, eso es una gracia de Dios” (1Pedro 2, 20). El sufrimiento por custodiar el amor y la verdad tiene sentido y nos asemeja más a Jesús. Pues a él, que recibió muchos maltratos y burlas y murió en la cruz, luego de todo ese sufrimiento el centurión le reconoció “ciertamente este hombre era justo” (Lucas 23, 47).

Pero al igual que Jesucristo todo cristiano que acepte vivir el amor y la verdad debe asumir el sufrimiento, con la esperanza que llegará la resurrección, que es la vida eterna.    

sábado, 7 de abril de 2012

FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN

Hoy la Iglesia universal está de fiesta, nuestro corazón está hinchado de infinito amor, ya que Dios lo  ha rebosado sobre la humanidad.

El amor de Dios es tan grande e infinito que nos sentimos llenos de esperanza. Hoy nosotros hacemos propias las palabra del Apóstol Pedro, que sin temor pero sí con seguridad catequiza a Cornelio, un hombre bueno, un gran filántropo, pero que carecía de la presencia de la verdad revelada, Jesucristo.

Es misión de los apóstoles anunciar “a tiempo y a destiempo” la verdad que ha bajado del cielo. Que nadie se quede sin conocer y amar al verdadero Dios y a su enviado Jesucristo para que así todos juntos podamos servirle.

No anunciamos la historia de un mito o una gran leyenda, anunciamos la verdad que “pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.”. Somos herederos de lo que fueron testigo los apóstoles; y al igual que ellos nosotros, por el llamado a la familia Cristiana,  recibimos un encargo: “Nos encargó predicar al pueblo y atestiguar que Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos.”. Esa es nuestra misión, anunciar y atestiguar la verdad.

Y la verdad, que se hizo carne, es el agua viva que baño a la humanidad de plena dignidad.

Por ello anunciamos y atestiguamos, que por más que aquella verdad fue y sigue siendo rechazada y crucificada, es la única verdad que da vida y la da en abundancia. Él ha vencido todo enemigo de la verdad con su resurrección, en él encontramos el sentido de la vida verdadera, que no es la perecedera y corruptible, sino que es la eterna y espiritual.

Jesús ha resucitado y con su resurrección nos dice que el mal y todos sus frutos no tienen la última palabra, también nos dice que no hay un fin sino una plenitud del ahora junto a la Santísima Trinidad.

Queridos hermanos que podamos gritar al mundo que la realidad humana ha sido dignificada por aquel “que pasó haciendo el bien” y que nos llama a la vida imperecedera porque nos ha abierto sus puertas.

¿Vida o Muerte?

Al encontrarnos en una época en la que el progreso se nos muestra como una gran herramienta para lograr la plenitud humana, pudiéramos pensar que también es una gran amenaza para cada varón y mujer,  por ende para cada familia y sociedad. ¿Quiere decir esto que el progreso es negativo o poco favorable para la humanidad? De ninguna manera; todo progreso es positivo y muy favorable, pero la prioridad que le damos es la que nos causa grandes dolores.

El hombre no puede renunciar a sí mismo, ni al puesto que le es propio en el mundo visible, no puede hacerse esclavo de las cosas, de los sistemas económicos, de la producción y de sus propios productos. Ya que el progreso se trata del desarrollo de las personas y no solamente de la multiplicación de las cosas”[1]

Estos dos caminos que se nos proponen hoy “la cultura de la vida” o “la cultura de la muerte” nos hace preguntarnos ¿vida o muerte? ¿qué queremos para nosotros y para los que vienen tras nosotros?  Y muy seguramente la respuesta inmediata y sincera, que nace del deseo más profundo, es la vida. Todos queremos vida. Pero preguntémonos de nuevo ¿produce vida lo que realizamos cada día, nuestras decisiones, nuestros diálogos, nuestras preferencias?

La vida es aquella que tiene plenitud, es la que nos deja vivir el hoy con lo necesario y nos promete la vida eterna (cfr. Lucas 18, 29,30), pues no hay plena vida aquí sin pensar en el allá. Vida terrena y eterna son una sola. Por ello Jesús se hizo hombre y venció la muerte con su resurrección, ya que él ha “venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Juan 10, 10).

De esta manera solo cuando nuestra existencia terrena está iluminada en Jesús y proyectada en la eternidad podemos hablar de verdadera VIDA; de lo contrario, si nos aferramos a lo efímero y superficial, estamos anclados en la muerte. 


[1] Encíclica El Redentor del Hombre, Juan Pablo II, 1979, No 16

jueves, 5 de abril de 2012

El encuentro con Jesús de Nazaret

El evangelista Mateo pone en palabras de Jesús un interrogante muy profundo para nuestra existencia humana: “Pues ¿de qué le servirá al hombre ganarse el mundo entero si arruina su vida?” (Mateo 16, 26). Este interrogante es profundo porque cada día y en cada momento la publicidad nos está invitando a ganarnos el mundo siendo dueños de cuánta novedad va saliendo. Toda propaganda nos promete que la felicidad y la vida verdadera están en tener el nuevo aparato electrónico, el nuevo auto, la nueva tecnología o cualquier otra novedad.

Y ante la variedad de propuestas de consumo nos encontramos con la pregunta de Jesús ¿De qué te sirve tener todo eso, si arruinas tu vida?, e inmediatamente podríamos preguntarnos ¿qué es la vida entonces; si no es la satisfacción que nos produce lo que logramos comprar o adquirir. Si no es la comodidad que nos da las nuevas tecnologías. Si no es el lugar que logramos alcanzar cuando somos dueños de algo nuevo; qué es la vida?
La vida es el encuentro con Jesús de Nazaret, con el Dios-Hombre, con aquel que recorrió por los caminos polvorientos de Palestina, quien predicó la verdad y vivió en obediencia. La vida se da en el encuentro con la Persona de Jesús. Por ello quien se encuentra con él lo comparte con sus amigos: “«Ese del que escribió Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado: Jesús el hijo de José, el de Nazaret.». Le respondió Natanael: « ¿De Nazaret puede haber cosa buena?» Le dice Felipe: «Ven y lo verás.»” (Juan 1, 45-46).

El encuentro con Jesús interpela nuestro modo de vivir, cuestiona nuestras preferencias y nos educa para vivir mejor. Su voz siempre nos anima e ilumina: “Estén atentos y cuídense de cualquier codicia, por más rico que uno sea, la vida no depende de los bienes.” (Lucas 12, 15).

De esta manera, al ser él la vida, estamos llamados a escuchar su voz que buscará siempre nuestra felicidad y nuestra realización. Jesús, que es el Dios-Hombre, “trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo uno de nosotros”, y siendo uno de nosotros sabe y entiende de nuestras necesidades humanas. Lo maravilloso de escucharle y  acoger sus enseñanzas es que su sabiduría es divina, y esa sabiduría nunca se equivoca.  

jueves, 29 de marzo de 2012

Yo hago parte de la salvación

Ya lo afirmaban los santos padre en el Concilio Vaticano II con estas palabras: “Dios se hace hombre para que el hombre se haga Dios por la gracia y participe en la vida divina”. De esta manera el cristianismo compromete al hombre, con toda su realidad natural, en su salvación; no es la fe en un dios que espera ofrecimientos profundos y repetitivos para saciar su furia o responder a su criatura, sino que es la fe en el Dios que humaniza para que vivamos desde lo que nos ha concedido como su creatura más amada y desde esa realidad creada participemos de su salvación.

Desde esta perspectiva el cristianismo puede darle una respuesta profunda al pensamiento moderno que ve en la esencia humana todo la realización del hombre, pero claro está esencia fue creada por Dios que la revela en su propia persona. Por tanto, “Al desconocer al verdadero Dios y su verdadera salvación (en la revelación), la religión ha pervertido la trascendencia, porque ha hecho de ella un clima viciado y ha condenado al hombre, en un mero reflejo de supervivencia, a librarse de la asfixia”[1]

No fuimos creados para estar atados, esclavizados, asfixiados, sino para estar junto con Dios de tal manera que la vida sea una eucaristía, “Pues ustedes –nos dice San Pablo- no han recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que han recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ‘¡Abba, Padre!’”    (Rm. 815). Ante estas palabras, nos podríamos preguntar ¿qué nos queda a nosotros como creyentes? Y podríamos concluir diciendo: “Es necesario que confiemos en la Divina Providencia, como niños en su nodriza; y cumplamos nuestro deber…”, estas palabras del padre fundador de los Salvatorianos, P. Francisco Jordán, no deja descubrir las dos grandes verdades de la salvación: confianza en Dios y cumplimiento del deber.


[1] VARONE, François, El dios “Sádico”, Ed. Sal Terrae, Santander, 1988, pág.  16

martes, 27 de marzo de 2012

Juventud Salvatoriana

El día 25 de marzo los jóvenes que participan de la pastoral juvenil salvatoriana de las parroquias San Pedro de Cumbayá y María Madre de la Iglesia de Miraflores, han tenido un encuentro-retiro junto con los estudiantes Milton SDS y Alejandro SDS. 

El encuentro-retiro tuvo como finalidad fortalecer la relación de los jóvenes con Jesús de Nazaret. Fue toda una jornada de adoración al Santísimo, reflexión y meditación, como también tiempo de recreación. Los jóvenes vivieron momentos muy personales en los que buscaron la cercanía con el Señor Jesús. 

Ponemos en manos del Señor la vida de cada uno de ellos, pidiendo al buen Dios que aquello que ha sembrado en su corazón y mente sea fecundo para el bienestar de la Iglesia y la sociedad. 


Fueron 48 jóvenes los que se dieron cita con el Señor Jesús

Junto al Santísimo oraron 

Escribieron sus propósitos 

Meditaron 




Pidieron a María que les concediera mayor cercanía al Señor


Comulgaron buscando formar un sólo cuerpo, el de Cristo



Y se recrearon 




Recuerdo con los nombres de cada uno de los participantes
y las palabras del Señor en el evangelio de Juan

Recuerdo del I Retiro Juvenil Salvatoriano-Ecuador, 2012

sábado, 24 de marzo de 2012

La Limosna en la Vida Cristiana

En nuestro entorno social la acción de dar o recibirla limosna es vista de una forma negativa o humillante. Pero como cristianos estamos llamados a darle el sentido que tiene y el valor que nos invita a proporcionarle la revelación de Dios.

La palabra limosna tiene su origen en la palabra hebrea sedaquá, que significa JUSTICIA. Es utilizada en el Antiguo Testamento como la acción del pueblo de Israel, enviada por Dios, para rescatar aquellos que sufrían necesidades materiales. Da tu pan al hambriento y tu ropa al desnudo. Da de limosna cuanto te sobre y no seas tacaño en tus limosnas” (Tobías 4, 16).
Ya en el Nuevo Testamento la limosna es una acción que Jesús alba: Sentado frente a las alcancías del templo, observaba cómo la gente depositaba su limosna. (…) Llegó una viuda pobre y echó unas moneditas de muy poco valor. Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: Les aseguro que esa pobre viuda ha dado más que todos los demás. Porque todos han dado de lo que le sobra pero esta, en su indigencia, ha dado cuanto tenía para vivir” (Marcos 12, 41-44). Como también la practicaba: Algunos pensaron que como Judas tenía la bolsa, Jesús le había encargado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres” (Juan 13, 29).

De esta manera las sagradas escrituras nos muestran que dar la limosna a los pobres es una acción sagrada, una acción que viene de Dios, tiene su obligación divina. En el momento en el que compartimos de lo que tenemos, nuestro dinero, nuestros bienes, nuestros conocimientos, nuestra vida, estamos haciendo presente la JUSTICIA que Dios quiere entregar a todos los hombres. Ser pobre o rico no es voluntad de Dios, pero ser justos, compartiendo lo que la vida  nos ha permitido tener es una acción de fidelidad al seguimiento cristiano. Siempre recordando que al dar limosna “la mano izquierda no debe saber lo que hace la derecha; de ese modo tu limosna queda escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará” (Mateo 6, 1-6).      

viernes, 16 de marzo de 2012

La Oración que agrada a Dios


Un privilegio maravilloso disfrutado por los hijos de Dios es la oración... Por medio de la oración podemos recibir misericordia y gracia para ayudar en tiempos de necesidad – Heb 4:14-16, Por medio de la oración podemos encontrar la paz que guarda nuestros corazones y mentes – Fil 4:6-7
Pero… ¿Cuál es la oración que agrada a Dios?

LA ORACION OFRECIDA “PARA SER VISTO POR DIOS,” NO POR LOS HOMBRES... Esta es la idea principal de “la oración en secreto” – Mt 6:6, “El adorador sincero y humilde, alguien que no está interesado en hacer una oración pública por el amor de Dios o realzando su prestigio, encontrará el rincón o el lugar apropiado para sus devociones.” 

LA ORACION QUE ES OFRECIDA “PARA SER OÍDA POR DIOS,” Evitando el uso de “vanas repeticiones” – Mt 6:7 Puesto que nuestro Padre conoce las cosas que necesitamos antes que se las pidamos,” nuestras oraciones no tienen que ser llenadas con palabras superfluas  ¿Hemos notado siempre la brevedad de las oraciones registradas en las Escrituras? ¡Dios no se inclina por la cantidad de las palabras, sino por la calidad de los corazones!

Finalmente en la Escritura encontramos pasajes donde la Oración no solo es petición sino alabanza por paso de Dios en la vida del hombre salvándolo, es el caso del ciego de Jericó, al ser curado, dice el Evangelio, iba “alabando a Dios. Y toda la gente que lo vio también alababa a Dios” (Lc 13, 43). El tullido, curado por Pedro y Juan, en el atrio del Templo, entró “andando, saltando y ALABANDO a Dios”. Tanto el ciego como el tullido habían experimentado la salvación de Dios y, por eso, no terminaban de alabar al Señor, y su alabanza inducía a los demás a unirse a su oración de gratitud a Dios.

La esencia de la oración de alabanza estriba en la experiencia de la salvación de Dios, de sus beneficios, de su misericordia, de su salvación. El cristiano, que ha sido salvado, que ha recibido innumerables dones de Dios, que ha sido múltiples veces perdonado y sanado debe sentir la necesidad de alabar a Dios.

En esencia nuestra oración nos debe sacar de nuestro egoísmos para proclamar la grandeza de Dios en nuestra vida, que parte de dejar a Dios ser Dios en nosotros, es por eso que cuando Dios está no sólo en la mente, sino sobre todo en el corazón, no queda otro camino que tener la boca “llena de alabanzas a Dios en todo momento”.

lunes, 12 de marzo de 2012

Mons. Wilson Abraham Moncayo Jalil

Este 12 de marzo de 2012, a las 2 am, ha partido al encuentro con el Padre Celestial el Obispo de Santo Domingo de los T'sachilas-Ecuador. Por intersección de la Santísima Virgen María pedimos misericordia a Dios Trinitario para que lo acoja en su seno, en la "ciudad divina". 
Agradecemos a Dios por su servicio y su entrega a la Iglesia desde su ministerio sacerdotal, como párroco y como obispo. Bendito sea Dios por los frutos de su trabajo. Hoy pedimos paz en la casa del Padre. 
Los Salvatorianos nos unimos a su familia y sus hijos espirituales: sacerdotes, seminaristas y fieles de la Diócesis de Santo Domingo de los T'sachilas.  


viernes, 9 de marzo de 2012

El ayuno que Dios quiere… del ensimismamiento a la apertura hacia el otro

En preparación para esta cuaresma, la Iglesia nos recuerda la necesidad de ayunar.
Pero ¿Qué es el ayuno?

El ayuno tiene que ver con el dominio de sí mismo, con el esfuerzo, con el sacrificio. La Iglesia lo considera fundamental para irnos preparando mejor en este itinerario cuaresmal hacia la Pascua. Es verdad que nuestra sociedad cada vez le da menos importancia. Pero no deja de tener grandes consecuencias humanas y espirituales para los cristianos.

El derroche, la frivolidad, el consumismo exacerbado, estas actitudes revelan que estamos imbuidos de nosotros mismos. Esta forma narcisista de ser nos aleja de los demás. En el fondo hemos caído en el tópico popular: a vivir bien que solo son dos días. Estamos volcados a lo efímero, a lo inmediato, es decir, al aquí, ya y ahora. Ni los demás, ni Dios les importan, solo importa el presente. El ayuno, como lo entiende la Iglesia, tiene que ver con un cambio profundo de conducta que nos lleve a ser más solidarios con los pobres, pero sobre todo es una conversión que cambia radicalmente nuestra vida. Solo así practicaremos el ayuno que Dios quiere.

El profeta Isaías describe muy bien el significado bíblico del ayuno. Le da un sentido ético y social Is 58, 5-9.  Dice el profeta: ¿Creen que el ayuno que me agrada consiste en afligirse?, ¿en agachar la cabeza como un junco y en acostarse con ásperas ropas sobre la ceniza? ¿Esto es lo que ustedes llaman “ayuno” y “día agradable al Señor”? De Isaías se desprende que ayunar es acompañar al que sufre, compartir con el que no tiene, solidarizarnos con los más necesitados, estar al servicio de los más débiles. Ayunar es transformar en gestos de caridad nuestras obras, es decir, hacer obras de misericordia. Ayunar es sacar fuera toda la bondad que llevamos dentro.

Y esto sanará nuestra vida, en cuerpo y alma… y nosotros ¿Cómo ayunamos?

jueves, 8 de marzo de 2012

DÍA DE LA MUJER



En este día especial para todas las mujeres del mundo queremos, los Salvatorianos del Ecuador, saludarles y desearle lo mejor de la vida. Aunque la ONU declaró en el año de 1977 el 8 de marzo como día internacional de la mujer, queremos recordarles que ya Jesús de Nazaret dignificó a la mujer hace más de 2000 años atrás. Él reconoció el valor de la mujer como creatura e hija de Dios. Ya el Verbo Encarnado le había dado un lugar en la sociedad y le había concedido igualdad. 

Querida mujer sienta siempre el amor que Jesús quiere entregarte por tu compromiso, por tu amor, por tu servicio, por tu ser de mujer. Dios te amó, te ama y te amará.  

viernes, 2 de marzo de 2012

Cuaresma… camino de reconciliación y solidaridad

Queridos hermanos y hermanas nos estamos acercando a un tiempo que constituye un camino de preparación espiritual intenso, la cuaresma; por eso les invitamos a que este año logremos darle el sentido que merecen estos 40 días que a partir del miércoles de ceniza contaremos hasta la Pascua.

La cuaresma no solo deben ser signos externos sino que junto con ellos debemos entrar en la dinámica de tomar en serio nuestra vida y de cómo la vamos llevando, para dejar que Dios sea Dios en nuestra historia y así alcanzar en el camino de la conversión la reconciliación no solo con nosotros mismos sino con los demás, en un clima de fraternidad y tolerancia, para salir al encuentro y escucha de los menos favorecidos de nuestra comunidad.

Es por ello que la cuaresma se convierte en un tiempo providencial en un camino que nos invita a reconocer que Dios tiene tanto amor por nosotros que siempre nos está llamando, pues conociendo nuestra fragilidad nos impulsa diariamente a que nos levantemos con mayor fuerza para seguirle solo a Él. Que esta cuaresma que se avecina podamos decirle a nuestro Dios ¡SEÑOR, HABITA MI ESPACIO, DAME TU MIRADA Y ENTRAÑAS DE COMPASION!

martes, 28 de febrero de 2012

Parroquia Corpus Christi, Manta

Con alegría y mucha esperanza en que el proyecto pastoral del Padre Francisco Jordán cada día va creciendo, los Salvatorianos en el Ecuador emprendimos nuestra presencia en la ciudad de Manta. Agradecidos con Monseñor Lorenzo Voltolini, Arzobispo de Portoviejo, por su cordialidad y su apertura para nuestra misión en su Arquidiócesis, hemos recibido la nueva Parroquia Corpus Christi. 

El Padre Luís Fernán Rivera SDS será su primer párroco y para esta misión lo acompañará el Hermano Alfonso Pedraza SDS junto con el Fr. Antonio Cerón SDS. En comunidad Salvatoriana trabajarán para que todos los feligreses puedan recibir la más completa y calurosa atención Cristiana. Ellos no descansarán hasta que todos conozcan, amen y sirvan al único Dios y a su enviado Jesucristo. 

La Parroquia Corpus Christi fue erigida por el Arzobispo de Portoviejo el día 26 de febrero de 2012, día en el que hizo posesión al Padre Luís Fernán SDS como párroco.   

Confiamos en la Divina Providencia para que todos los proyectos de la Sociedad del Divino Salvador sea un realidad en Manta. Contamos con la oración de Hermanos, Hermanas y laicos por esta obra que es de Dios. 

Templo Parroquia Corpus Christi

Centro: P. Luís Fernán SDS,
Derecha: Antonio Cerón SDS,
Izquierda:  Hno. Alfonso Pedraza SDS


En el momento en el que se inaugura la nueva Parroquia

Monseñor Lorenzo presenta a los tres hermanos salvatorianos a la comunidad parroquial

Los participantes de la celebración:
Salvatorianos estuvieron:
P. Juan  SDS , Superior provincial, P. Gustavo SDS, Ecónomo Provincial,
P. Bernardo SDS, P. Raúl SDS.
Y dos padres diocesanos: P. Geovani , Vicario  de Manta,
P. Luís, Párroco de la Paz, Parroquia de la que se desmiembra la parroquia Corpus Christi

Coro que animó la misa, pertenecen a la Parroquia Virgen de la Paz

jueves, 9 de febrero de 2012

Ser Cristiano Hoy

El mundo que estamos construyendo cada día, con avanzadas tecnologías y propuestas de estilo de vida regidos por las mismas tecnologías, puede fácilmente confundir nuestro ser cristiano. Pudiésemos caer con mucha facilidad en las seducciones de estos modernos aparatos y perdernos súbitamente en sus muchos servicios y muchas felicidades efímeras. Pues ellas no nos dan tiempo de reflexionar en sus desventajas y en sus perjudicases resultados en el crecimiento personal y en las relaciones humanas, primando las familiares.

Cada mañana hasta el anochecer nos bombardean las propagandas en vallas, emisoras, telefonías, canales televisivos, prensa, internet y por si fuera poco se agregan las relaciones sociales que también nos exigen sumarnos al consumismo y al despilfarro.  

Como cristianos estamos llamados a centrar nuestra mirada en la verdadera felicidad y en el verdadero proyecto que nos realiza, el de Jesucristo, el que busca lo sublime y divino para crecer como varones y mujeres dignos de la presencia de Dios.

Hoy también nos encontramos con la serpiente del Génesis, “debemos tomar conciencia que también a nosotros, ocultamente, se nos está colando una serpiente, que con voz seductora habla a nuestro pueblo, a nuestra gente, a nuestros gobernantes, a nuestros dirigentes, para alejarnos de la Ley de Dios. Que nos lleva a construir una sociedad mezquina, de miseria, de opresión de injusticias, de niños abandonados, de mujeres sometidas, de hombres sin trabajo, de corrupción social, insolidaria, mientras nos sentimos religiosos porque practicamos devociones y ritos exteriores.

Descubrir la serpiente a tiempo es el gran desafío. Para desenmascararla, para no escucharla más. Para que por fin amanezca el Paraíso.”  Ser cristiano es obedecer a Dios en contra de cualquier propuesta que el mundo me ofrece y no me favorece, de lo contrario, si nos dejamos seducir por la serpiente del consumismo y del despilfarro, la historia de Adán y Eva se repetirá una vez más.    

jueves, 2 de febrero de 2012

Iglesia Doméstica

Los grandes valores que la humanidad busca cada día nacen, crecen y se fortalecen en el lugar del hogar, en la convivencia de la familia; quienes iluminados por el encuentro con Dios hacen posible valores indispensables para construir un mundo más ameno y cercano a la gloria celestial.

De esta manera podemos comprender que un hombre sencillo y humilde, con sólo transitar por los caminos polvorientos de Palestina, nos entregará un proyecto de vida asentado en el valor del amor. Pues la misión de Jesús no hubiera sido posible llevarla a cabo sin la presencia del justo José, su padre adoptivo, y la servidora María, su madre; ellos educaron y entregaron su fe al niño y joven Jesús. Recordemos el final de la narración de la perdida de Jesús en el templo a los 12 años  cuando el evangelista Lucas nos dice que Jesús: “Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres” (Lucas 151-52).  Fueron todas esas herramientas y todas esas enseñanzas que Jesús recibió de sus padres las que permitieron construir la personalidad necesaria para cumplir su misión. Así son válidas las palabras de Pedro cuando afirma de Jesús que“…pasó haciendo el bien…” (Hechos 1038).

Es el hogar, la familia la que puede y debe entregar al mundo varones y mujeres íntegros en su vida de fe y en su vida de ciudadano. Por esta razón ya en el siglo IV San Juan Crisóstomo afirmaba de los esposos y de los hijos que son “una pequeña Iglesia o una Iglesia doméstica”. Por ello lo que celebramos en el templo junto con el sacerdote y la comunidad, en el encuentro al entorno de la mesa del Señor, se debe multiplicar en la cotidianidad de la vida familiar, se deben propiciar también encuentros de oración, de reconciliación, de escucha de la palabra y desde luego del compartir juntos la mesa, los alimentos. 

jueves, 26 de enero de 2012

La esperanza en Cristo

Cuando celebramos el nacimiento de Jesús en el pesebre no podemos olvidar que este niño humilde y nacido en un hogar sencillo es el mismo que nos revela quiénes somos y cuál es la razón de nuestra existencia. Él muestra, desde toda su existencia, que el hombre fue creado para gozar de la presencia eterna de Dios, presencia que se va fortaleciendo en la convivencia de la comunidad, de los bautizados, de los hijos de Dios y miembros de la Iglesia.

Y en Jesús encontramos nuestra plenitud porque Él es Dios y como Dios nos ha abierto las puertas del lugar santo, de la gloria celestial, de la vida eterna. No somos seres para la muerte sino para la vida. Sería muy triste que nuestra luchar diario y nuestros sufrimientos en el mundo tuviesen la última palabra, que al morir todo terminara sin más, pero no es así para el cristiano. Nosotros tenemos la esperanza que Él nos acompaña en nuestras luchas y en nuestros sufrimientos y esperamos un día vivir en la casa de su Padre donde Él nos prepara un lugar: “En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así les hubiera dicho; porque voy a prepara un lugar para ustedes.” (Juan 14,2).

Pero la esperanza necesita de la fe y la fe necesita de la comunidad para ser fortalecida y valorada. Por tanto los hijos de Dios, los que han aceptado a Jesús como la luz del mundo, no se pueden desvincularse de la Iglesia que es fruto del amor de Jesús por el mundo, y debemos recordar siempre que él dio un mandato para que su reino fuera una realidad: “Vayan y hagan discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles todo lo que yo les he mandado. Yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo” (Mateo 28,19-20).   


Estamos llamados a ser bautizados, alcanzando a ser discípulos y como verdaderos discípulos escuchar todo lo que nos enseñan de Jesús y su reino. Sin olvidar que él está con nosotros hasta el fin del mundo. Quien ama a Cristo ama la Iglesia. 

martes, 24 de enero de 2012


“Oh Señor. Tú lo sabes, yo no lo puedo expresar. Todo lo puedo en ti oh Dios, todopoderoso, inconmensurable, oh Jesús, Salvador del mundo, mira, aquí estoy; envíame para ti, para las almas, para la Iglesia de Dios”
(Diario Espiritual
 Padre Francisco María de la Cruz Jordán,
Fundador de los Salvatorianos)
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La

SOCIEDAD DEL DIVINO SALVADOR

Se alegra de invitarlos a orar por la vida y la llamada de

JHON ALEJANDRO PERDOMO SDS

Quien el 25 de enero de 2012

 fiesta de la conversión de San Pablo Apóstol

Renueva su consagración religiosa para estar con el Señor e ir a predicar el 

evangelio, en el carisma Salvatoriano, herencia del

P. FRANCISCO JORDÁN SDS

jueves, 19 de enero de 2012

Cristo y el Cristianismo Para el Mundo

San Pablo comprendió a cabalidad la misión del cristiano, que es buscar siempre que toda la humanidad logre ser uno en Cristo Jesús. Cuando aceptamos a Jesús el Cristo nos comprometemos a aceptar a todos aquellos que no sean como nosotros, que no piense como nosotros, que no viva como nosotros y más aún que no ame como nosotros, pues con Jesús en nuestra vida, “Ya no hay judíos ni griegos, esclavos ni libres, hombres ni mujeres, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús” (Gálatas 3,28).

Pero pudiéramos preguntarnos cuál es la razón para que el mundo continúe dividido y en guerras si una gran parte de los mortales son bautizados y seguidores de Cristo, y la razón la podemos encontrar en la falta de radicalidad y de verdadero seguimiento al Señor, en una fe que está alimentada solo por intereses personales, que casi siempre son materiales y efímeros, y por poco compromiso con el crecimiento espiritual.

Nos urge contemplar con mayor profundidad a Jesús que busca unir los pueblos: “Padre que ellos sean uno como tú y yo somos uno” (conf. Juan 17,21) y que desde su nacimiento encontramos la Epifanía-manifestación- para todos los pueblos. Él es Dios para blancos y negros, para pobres y ricos, para sabios e ignorantes, para hombres y mujeres, para gobernantes y subalternos, para los de hoy y los de mañana, para toda la humanidad. Celebrar la llegada de los magos a la pesebrera en que se encontraba José, María y Jesús, es reconocer que Jesús es la luz del mundo entero y no sólo de un grupo humano; y sus regalos que son incienso, mirra y oro nos muestran la grandeza del que ha nacido que es un rey que reina para salvar a la humanidad entera.