Ya eres uno más

SEAS BIENVENID@

Los Salvatorianos en el Ecuador te damos un grato saludo y te invitamos para que no sea tú primera visita, sino que ésta te anime a regresar.

Nos gusta mucho compartir contigo nuestro caminar y nuestra fe, nos gustaría contar con tus comentarios y con tus palabras de aliento.

Que la fe en nuestro Dios Trinidad nos una cada día más, que juntos podamos entregar la buena nueva a todos y de todas las formas que el amor de Cristo inspire a los que aún no lo conocen. Bienvenid@

DESEO SALVATORIANO

Tomando las palabras de Juan les decimos:
"Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.".

1 Juan 1, 1-3

viernes, 20 de septiembre de 2013

Conocer a Jesús


P. Francisco Jordán, SDS


“Nuestro principal estudio debe ser: meditar la vida de nuestro Señor Jesucristo Salvador del mundo”.


Si nos ponemos a pensar y revisar nuestros conocimientos sabemos mucho de grandes personajes del mundo que se dicen libertadores, conquistadores y demás de la humanidad, pero ¿cuánto conocemos del SALVADOR del mundo? ¿Qué tan grande es nuestro conocimiento de Jesús de Nazaret y de su proyecto redentor para el hombre?

El Padre Jordán era un hombre de prioridades. Y su primera prioridad era conocer a Jesús de Nazaret, su Salvador y Señor. Pero no como un objeto de la ciencia sino como el sujeto que se relaciona con el otro, por ello buscaba conocerle desde dos fuentes la piedad y la ciencia, la oración y la razón. Solía decirle a sus hijos espirituales “oren, oren mucho, aprovechen bien el tiempo y no actúen superficialmente en las ciencias. No lo olviden piedad y ciencia”. Luego para inculcarles la constancia les decía el dicho popular “la gota de agua cava la piedra, no por su fuerza sino por su continuidad”. Sin descanso orar y estudiar para conocer cada día más al Señor y Salvador Jesucristo.


Muchas veces nuestro pecado convive con nosotros por el escaso conocimiento que tenemos del Señor Jesús, busquémosle más sinceramente, busquemos un alimento espiritual más consistente en nuestra vida. Si queremos crecer espiritualmente y llegar a la santidad necesitamos adentrarnos al misterio de Jesucristo y solo lo logramos con una buena oración y con un bueno estudio bíblico y cristológico. Acojamos el consejo del Padre Francisco Jordán, un hombre de Dios. 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Ser religioso


P. Francisco Jordán, SDS


“El religioso debe ser: sencillo como un niño, sincero como un niño, humilde como un niño, modesto como un niño, obediente como un niño, fiel como un niño”.


El P. Francisco, fundador de los Salvatorianos, que siendo sacerdote diocesano, encontró en la vida consagrada religiosa la mejor manera de servir y crecer en el encuentro con Dios. Siempre con la idea de la necesidad de vivir este estilo de vida como lo niños. Como lo afirmaba Jesús, “En verdad les digo: si no cambian y no llegan hacer como niños, nunca entraran en el reino de los cielos” (Mt. 18, 3). Para el P. Francisco esa era la clave, ser como niños. Un buen religioso debe ser sencillo, sincero, humilde, modesto, obediente y fiel, como los niños.

Ahora bien, los religiosos no salen ni se forjan de la nada. Los religiosos surgen de las familias, donde aprenden a amar a Dios y se van encontrando con su llamada. Los religiosos son en un alto porcentaje lo que padres, hermanos y demás familiares le han transmitido. Así que, como familias debemos comprometernos a crecer en los valores que un religioso debe tener. Nadie sabe, más que Dios, en que casa, en qué familia hay un religioso, o religiosa o sacerdote. Es un llamado que se puede dar en cualquier momento de la vida. Este es el principal compromiso de toda familia cristiana, cultivar los valores que puedan forjar seguidores de Cristo Jesús.

En un segundo compromiso de toda familia cristiana, es la oración por todos las y los religiosos del mundo. Por quienes están en casas de clausura, en apostolados o en misión. La vida religiosa se alimenta espiritualmente también con la oración de toda la Iglesia. Oremos por los religiosos.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Ser evangelizador


P. Francisco Jordán, SDS


“Sea su finalidad: anunciar el evangelio en todas partes y por todos los medios que la caridad de Cristo le inspire”.


El P. Francisco, fundador de los Salvatorianos, consideraba que todo bautizado tenía como misión anunciar el evangelio y más aún sembrar la semilla de Reino de Dios en todo tiempo, en todo lugar y en todo hombre. Por ello soñó en fundar una comunidad en la que participaran todos: laicos, sacerdotes, religiosos y religiosas, solteros y casados, profesionales y artesanos, varones y mujeres, en fin todos, cada uno desde su realidad, en un mismo espíritu.  Pero la Iglesia no le permitió llevar a feliz término ese sueño; un supervisor del vaticano llegó a afirmar que tal sueño “era un arca de Noé”. Pero nada le desanimó y acogiendo las recomendaciones de la Santa Madre Iglesia fundo dos comunidades religiosas de varones y de mujeres. Muchos años después surgió la comunidad laical. Las tres ramas en el espíritu del Divino Salvador.

El Padre Jordán escribió en su diario espiritual: “Sé un auténtico apóstol de Jesucristo y no descanses hasta que hayas llevado la palabra del Señor a todos los extremos de la tierra. ¡Sé un verdadero pregonero del Altísimo!


Este santo fundador nos debe interpelar a preguntarnos ¿qué acciones hago yo para cumplir con mi deber de evangelizar como bautizado? Todos debemos ser evangelizadores; claro está que antes debemos ser discípulos del Señor y se es discípulo desde dos dimensiones, desde la oración y la vida sacramental y desde  el aprendizaje de la vida cristiana. Por ello antes de hacernos la anterior pregunta debemos preguntarnos ¿Conozco yo al Señor Jesús, puedo ser su enviado para evangelizar porque ya he sido un buen discípulo? Muchas veces queremos enseñar o hablar de Jesús pero en verdad somos pobres espiritualmente.     

domingo, 8 de septiembre de 2013

FELICIDAD Y GOZO POR LA ETERNIDAD DE NUESTRO PADRE FRANCISCO JORDÁN SDS



Hoy, 8 de septiembre, día en el que recordamos el encuentro de nuestro Padre Fundador, con la Santísima Trinidad en la corte celestial, queremos saludarte y compartir nuestra alegría fraterna de ser Salvatorianos.

Al celebrar este encuentro eterno, nos alegramos y bendecimos a Dios por habernos regalado en la Iglesia el carisma, la espiritualidad y la misión Salvatoriana desde la persona del Padre Francisco. No solo celebramos este maravilloso encuentro sino que celebramos la presencia de nuestra Sociedad del Divino Salvador en el mundo que fue posible por la persistencia, la fidelidad, la confianza y el amor completo a Dios de nuestro Padre fundador.  

Y al celebrar, nos comprometemos a luchar y trabajar, sin descanso, para que esta extraordinaria herencia perdure, crezca y se fortalezca en la Iglesia. Siempre confiando en la intercesión y compañía de Nuestra Señora, de quien hoy celebramos su natividad, y a quien nuestro fundador le rendía gran devoción, sigamos su ejemplo y veneremos a la Santísima Virgen María con gran cariño.

Recibe un fraterno y cercano abrazo de hermandad salvatoriana, de quienes formamos la presencia Salvatoriana en el Ecuador.




FELIZ DÍA

miércoles, 29 de mayo de 2013

El Santísimo Cuerpo y la Sangre de Cristo




Lucas 22:14-15.19-20 
Llegada la hora, Jesús se sentó a la mesa con los apóstoles  (15)  y les dijo: "Yo tenía gran deseo de comer esta Pascua con ustedes antes de padecer.  (19)  Después tomó pan y, dando gracias, lo partió y se lo dio diciendo: "Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes. Hagan esto en memoria mía."  (20)  Hizo lo mismo con la copa después de cenar, diciendo: "Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes".



Uno de los grandes misterios de fe es el Cuerpo y la Sangre de Cristo en el pan y en el vino. Solo por fe, aceptamos esta herencia de Jesús y enseñanza de la Iglesia. No es que significa sino que es realmente el Cuerpo y la Sangre. Lo que acontece es que nuestros sentidos, ojos, olfato y tacto, se encuentran con lo que conocemos como pan y vino, pero nuestra fe se encuentra con la sustancia de Cuerpo y Sangre de Cristo.

Santo Tomás de Aquino, un gran predicador católico, solía decir: Pero, a fin de que guardásemos por siempre jamás en nosotros la memoria de tan gran beneficio, dejó a los fieles, bajo la apariencia de pan y de vino, su cuerpo, para que fuese nuestro alimento, y su sangre, para que fuese nuestra bebida. Y en esta homilía continuaba diciendo, No hay ningún sacramento más saludable que éste, pues por él se borran los pecados, se aumentan las virtudes y se nutre el alma con la abundancia de todos los dones espirituales.

Y tú ¿Vives y te alimentas con este manjar de salvación, siendo consiente que te alimenta para la vida eterna?

miércoles, 22 de mayo de 2013

La Santísima Trinidad



Mateo 28:19-20 
Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,  (20)  y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.".

La Iglesia cree y acepta que en la naturaleza de Dios existen tres personas, Padre – Hijo – Espíritu Santo, siendo uno solo. Y profesa: Creo en la Santísima Trinidad, tres personas distintas pero un solo Dios verdadero.

El Obispo San Atanasio enseñaba por el año 270 la doctrina de la Santísima Trinidad con estas palabras:

Existe, pues, una Trinidad, santa y perfecta, de la cual se afirma que es Dios en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que no tiene mezclado ningún elemento extraño o externo, que no se compone de uno que crea y de otro que es creado, sino que toda ella es creadora, es consistente por naturaleza, y su actividad es única. El Padre hace todas las cosas a través del que es su Palabra, en el Espíritu Santo. De esta manera, queda a salvo la unidad de la santa Trinidad. Así, en la Iglesia se predica un solo Dios, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo. Lo trasciende todo, en cuanto Padre, principio y fuente; lo penetra todo, por su Palabra; lo invade todo, en el Espíritu Santo.

Hermanos, Dios ya nos ha elegido y nos ha concedido su gracia a través de los sacramentos, en el momento que fuimos bautizados la Santísima Trinidad ha puesto su morada en nosotros, somos templo de la divinidad. Permite con la escucha y la lectura de la palabra de Dios acrecentar ese vínculo y configurarte más con Dios.

Te invitamos a preguntarte:
¿Dios, que ha puesto su morada en mí desde el bautismo, es quien orienta mi vida, la hace plena, la llena de felicidad o no le he permitido actuar como él quisiera en mí? 

miércoles, 15 de mayo de 2013

Pentecostés, Venida del Espíritu Santo



Hechos 2:1-4 
Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar.  (2)  De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban,  (3)  y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos.  (4)  Todos quedaron llenos del Espíritu Santo.

La palabra PENTECOSTES significa cincuenta días después de la pascua, es decir de la resurrección. A los cincuenta días de Cristo haber resucitado, cumplió con su promesa de enviar al Espíritu Santo para que asistiera a los Apóstoles, en la misión de continuar su obra: entregar la Buena Noticia de Salvación. Esa fue la promesa del Señor Jesús: El Defensor, el Espíritu Santo que enviará el Padre en mi nombres, les enseñará todo y les recordará todo lo que yo les he dicho (Juan 14, 26).

Así pues, celebrar la Solemnidad de la Venida del Espíritu Santo, es celebrar la alegría de saber que la Iglesia está sostenida e iluminada por el mismo Dios. Es la presencia del Espíritu Santo en nuestros pastores, la que hace posible que el mensaje de Jesucristo sea predicado en todo el mundo y que su acción santificadora sea entregada en los sacramentos celebrados en todo el mundo, también. Y todos cuantos hemos participado de la gracia por el bautismo, en el cual también recibimos el Espíritu Santo. Este le da sentido a todos los sacramentos: la comunión, la reconciliación, la confirmación, el matrimonio, el orden sacerdotal y la unción, estamos llamados a dejarnos transformar por la fuerza del Espíritu Santo para ir construyendo el Reino de Dios.

Si queremos que nuestra Iglesia doméstica, la familia, nuestra Iglesia parroquial, nuestra Iglesia diocesana y nuestra Iglesia universal sea transformada, permitamos que el Espíritu Santo nos guíe, nos ilumine, nos muestre el camino, nos recuerde lo que Jesús nos pide. Preguntémonos:

¿Mi vida está guiada por el Espíritu Santo o quién me da las luces para tomar decisiones? 

jueves, 9 de mayo de 2013

La Ascensión del Señor


Lucas 24:50-53 
Jesús los llevó hasta cerca de Betania y levantando las manos, los bendijo.  (51)  Y mientras los bendecía, se separó de ellos, subiendo hacia el cielo.  (52)  Ellos se postraron ante él. Después volvieron llenos de alegría a Jerusalén,  (53)  y continuamente estaban en el Templo alabando a Dios.

La Iglesia universal celebra con gran alegría la ascensión del Señor Jesús a lugar del gozo, de la plenitud, de la salvación, al lado del Padre. Jesús de Nazaret, el hijo de María, nuestro hermano y Señor, nos ha abierto las puertas del cielo, de la casa de Dios. Desde su resurrección y su ascensión todos tenemos la posibilidad de entrar también a esta vida eterna junto a Dios.

Hermanos debemos llenarnos de gozo, de alegría, de esperanza, pues esta vida no termina con la muerte, se transforma plenamente después de ella en vida gloriosa, de la que nos hace partícipes Jesús y de la cual ya se nos han adelantado nuestros santos.

Jesús que nos espera para que un día estemos junto a Él eternamente, nos ha dejado la Iglesia como fuente de esa preparación a la vida futura. Es en la vida de la comunidad eclesial que nos enriquecemos de la gracia de Dios: con los sacramentos, con la unidad fraterna, con la solidaridad, con el buen vivir desde el mensaje de Dios, en fin, con todo lo que hace parte de la vida de un buen Cristiano.   

Al celebrar la Solemnidad de la Ascensión del Señor Jesús a los Cielos, deberíamos preguntarnos:

¿Todo cuanto hago en el diario vivir está direccionado al proyecto de Dios, iluminado por la vida del Señor Jesús? ¿Qué ilumina mis actos, mis palabras, mis pensamientos, mis aportes al mundo?

INVITACIÓN VOCACIONAL

Si eres joven y sientes la llamada de Dios, te invitamos a un encuentro en el que te ayudaremos a aclarar esa llamada. Comunícate con nosotros e inscríbete.


sábado, 4 de mayo de 2013

Profesión Perpetua Marco Antonio Cerón SDS



Hoy, mayo 04 de 2013, la Iglesia universal y la Sociedad del Divino Salvador se alegran porque uno de sus hijos, Frater Marco Antonio Cerón Cerón SDS, reconfirmó su bautismo con su Profesión Religiosa Salvatoriana. Hoy  fuimos testigos de su entrega generosa, de su fiat como la virgen María. Damos gloria a Dios, porque nos muestra una vez más que su proyecto de plenitud aún es acogido por los hombres; en un mundo materialista, erotizado e individualizado, podemos celebrar la vida religiosa que acoge la pobreza, la castidad y la obediencia como camino de su propia realización. 

Bendecimos y glorificamos a Dios que entregó el carisma Salvatoriano, lo alimentó y lo fortaleció en el Venerable Padre Francisco María de la Cruz Jordán SDS, quien con ánimo y confianza infinita en la Providencia Divina fundó en 1881 la Sociedad del Divino Salvador, hoy en más de cuarenta países. Gracias Santísima Trinidad por tantas bendiciones y tantos dones juntos en nuestra familia. 

Por ello tenemos que pedir a todos los fieles, todos los familiares y amigos que oren por nuestra Sociedad Salvatoriana pidiendo la fidelidad de cada uno de nosotros.

jueves, 2 de mayo de 2013

Pre-Novicios Salvatorianos

Hoy, 02 de mayo de 2013, con gran alegría han dado inicio cuatro jóvenes el proceso de formación del Pre-noviciado Salvatoriano. Es la primera etapa de la formación inicial y su duración es de un año. Estos jóvenes estarán en la Parroquia María Madre de la Iglesia en Quito Ecuador. Allí, en compañía del Maestro de Pre-novicios, Padre Wilson Sabalza SDS, fortalecerán su llamado y irán creciendo en el carisma Salvatoriano. 

Ellos fueron acogido con los brazos abiertos y con alegría en el corazón por cada uno de los hermanos salvatorianos. Todos nos alegramos que la presencia Salvatoriana en el Ecuador vaya creciendo y se vaya fortaleciendo. 

Pedimos a Dios que derrame gracia y bendiciones sobre ellos y que escuche la intercepción de la Santísima Virgen María.  

GRACIAS SEÑOR POR LAS BENDICIONES A NUESTRA FAMILIA SALVATORIANA

Yosman Andrey Suaza
Willinton Enrique Moyano
Alberto Eduardo León
Luís Felipe Peña

Entrada a la Eucaristía

Presidió el Padre Juan Carrasquilla SDS
Superior Provincial



Presentación de los jóvenes




Entrega de las Sagradas Escrituras

Entrega del Diario Espiritual del Fundador
Padre Francisco María de la Cruz Jordán SDS

Entrega de la Cruz

Cruz del Pre-noviciado

miércoles, 13 de marzo de 2013

Habemus Papam


S. S. Francisco I

Jorge Marío Bergoglio nunca se imaginó que a sus 76 años de historia todo cambiaría por designio divino. Dios ahora le ha entregado la misión que un día había dado a Pedro (Mt. 16, 18). Ahora, al igual que a Pedro, Dios le ha cambiado el nombre, será llamado Francisco I. Continuará haciendo una historia eclesial, como lo venía haciendo desde sus 33 años, cuando fue ordenado Sacerdote en la Iglesia Católica. Desde el 13 de marzo el mundo lo reconocerá como la voz que grita en el desierto, como el pastor que guía el rebaño, como el sumo pontífice que nos habla de Dios y le habla a Dios de nosotros.

Francisco I es la nueva elección de Dios para guiar la Iglesia. Por ello es bueno recordar las palabras del Papa Benedicto XVI en su despedida, para acercarnos al misterio de la Iglesia:

“Pero siempre he sabido que en aquella barca está el Señor y siempre he sabido que la barca de la Iglesia no es mía, no es nuestra, sino que es suya y no la deja hundirse; es Él quien la conduce ciertamente también a través de hombres que ha elegido, porque así lo ha querido. Esta ha sido y es una certeza que nada puede ofuscar. Y es por esto que hoy mi corazón está lleno de agradecimiento a Dios porque no ha dejado nunca que le falte a la Iglesia y también a mí su consuelo, su luz y su amor.”

Esta nueva elección del Romano Pontífice es motivo de gratitud con Dios y de entrar en oración por el Papa Francisco I, así como él en su humildad lo pidió:

“Recemos siempre unos por los otros, recemos por todo el mundo, para que haya una gran fraternidad (…). Quisiera darles la bendición, pero antes pido un favor. Antes que el Obispo bendiga al pueblo, pido para que Dios bendiga a su Obispo. Hagamos en silencio esta oración de ustedes para mí”


martes, 12 de marzo de 2013

Elegir al Sucesor de Pedro


La elección del nuevo Papa

Desde que el Papa Benedicto XVI comunicara al mundo su decisión de dejar el primado de Pedro, por dificultad para ejercer este servicio, muchos en la Iglesia, laicos, religiosos, sacerdotes y obispos, se han preguntado y se siguen preguntando quién será el próximo Papa. Más aún se ha llegado a hablar de los cardenales papables, se ha manifestado que cualidades y hasta qué nacionalidad debería tener el sucesor de Pedro.

¿Pero debemos los cristianos católicos entrar en esas discusiones? ¿Es correcto divagar en lo que puede acontecer con la sede vacante? ¿Estas posturas, propias de la política, muestran nuestra fe? ¿Crearnos expectativas nos ayuda en nuestra vida de Iglesia? Sobre todo deberíamos preguntarnos ¿Todo esto nos lleva a la actitud de confianza en la presencia de la Trinidad en el caminar de nuestra vida de Iglesia? Es el Padre que desde siempre ha querido tener una alianza de amor con su pueblo, el Hijo que deseo que Pedro fuera la cabeza del nuevo pueblo impulsado por Él y el Espíritu Santo que ha asistido y asistirá la Iglesia. No se puede olvidar que la Iglesia es designio y voluntad de Dios, no del hombre.

Todos los cristianos católicos estamos llamados a ORAR para que el elegido por el colegio cardenalicio, a partir de este próximo martes, sea verdaderamente el elegido por la Santísima Trinidad. Que ninguna fuerza extraña interrumpa los designios de Dios. No se trata de un Papa con estas o aquellas características, se trata de un Papa elegido por Dios mismo. Con sus cualidades y con sus defectos. Todos los 256 Papas que han pasado por la sede de Pedro han aportado algo al seguimiento de Cristo y el crecimiento de la Iglesia.



Así que OREMOS, OREMOS sin cansancio. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Sacramento de la Unción


Objetivo:
                   Descubrir que en el dolor o en la aflicción Dios no nos desampara, y que nosotros podemos unirnos al dolor de Cristo en la cruz con nuestro dolor. 
      
Desarrollo del encuentro:

v  El sentido del Sacramento

"¿Está enfermo alguno entre vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiera cometidos pecados, le serán perdonados" (Santiago 5,14-15).

Santiago muestra a la comunidad cómo actuar frente a un enfermo, cómo poder mostrarle que Dios lo acompaña en su dolor. Pues la Iglesia desde sus orígenes tiene clara esta misión, el mismo Jesús el Cristo la envió por medio de los primeros discípulos, y ellos:

“ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban”
Marco 613

Por tanto el sacramento de la unción, como todos los sacramentos, nacen de la tradición evangelizadora de Jesús y sus apóstoles. Cuando ellos ungían entregaban al creyente la gracia de Dios, les concedía paz y ánimo para sobrellevar el dolor; les concedía el perdón de sus pecados; les concedía la sanación y les preparaba para llegar a la gloria de Dios. De la misma manera actúa el ministro consagrado hoy.

Este es un sacramento que se puede repetir más de una  vez, es conferido a los que están gravemente enfermos o en la vejez. La Iglesia no tiene limitaciones para quienes lo desee recibir sin estar enfermos o en la vejez; pero es más significativo en estos momentos.
  
v  Participantes

Sacerdote:
Estando el presbítero con todas las facultades ministeriales, es el único que puede conferir el sacramento de la unción.

Enfermo(a) o anciano (a):
Es el creyente bautizado que consciente o inconsciente, con capacidades físicas o sin ellas, recibe la unción.

v  Símbolo y Signo

Óleo:
El jueves santo el obispo bendice el santo óleo que se utiliza en el sacramento de la unción. El ministro que conceda este sacramento unge al enfermo o anciano en la frente y en las manos, mientras recita la oración:

Por esta santa unción y por su bondadosa misericordia te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo para que libre ya de los pecados, te salve y te alivie por su benignidad.
                                                                                   Amén

Enseñanza del encuentro:

Ø  El sacramento de la unción puede ser recibido por todos, en especial por los enfermos(a) y los ancianos(a).

Ø  Corresponde al presbítero o al obispo conceder este sacramento. Ya que en él quedan perdonados los pecados y el diácono no tiene esta facultad.

Ø  La gracia recibida pude conceder la salud o preparar al creyente al encuentro con la Santísima Trinidad: Padre, Hijo, Espíritu Santo.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Sacramento del Orden


Objetivo:
                   Aceptar el sacramento del orden como la vocación que Dios Trino concede al varón, para presidir, In Persona Christi, los sacramentos y servir a la comunidad. 
      
Desarrollo del encuentro:

v  El sentido del Sacramento
El sacramento del orden es concedido a quién afirma que ha sido llamado por el Señor y la Iglesia acepta como idóneo a tal misión. La vocación a la vida presbiteral-sacerdotal[1] pertenece a quien el Señor le llama con nombre propio:

“Subió al monte y llamó a los que él quiso; y vinieron donde él.  Instituyó Doce, para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar  con poder de expulsar los demonios” (Marco 313-15)

El sacramento del orden consta de tres grados: episcopal, presbiteral y diaconal, y los tres son para el ministerio apostólico. Con la ordenación se le concede al ordenado un “poder sagrado”, con el cual gobierna o anima una comunidad eclesiástica. Se dice que es “consagrado” porque “se pone aparte” es “investido” por Cristo para su Iglesia.

Este sacramento, como el bautismo y la confirmación, imprimen carácter y se concede una sola vez para siempre, ya que estos tres sacramentos permiten visualizar la Iglesia, que es la nueva alianza de Dios con los hombres.

Sin el sacramento del Orden careceríamos de la fuerza entregada por Jesús de Nazaret en los caminos polvorientos de Palestina. Pues él entregó a sus primeros discípulos-apóstoles la gran misión de dar a conocer la Buena Nueva, como también les concedió el Espíritu Santo. Es por tal razón que la Iglesia afirma que los ordenados actúan “In Persona Christi Capitis” (En la Persona de Cristo Cabeza). Es Cristo Cabeza de la Iglesia quien actúa en la celebración de los sacramentos; esta verdad es traspasada por cualquier pecado venial o grave del ministro consagrado.

El ministro consagrado también goza de la representación de toda la Iglesia para orar a Dios. Él en nombre de la comunidad se relaciona con el Padre, Hijo, Espíritu Santo. Es por esta razón que correctamente le decimos presbítero, que significa anciano, en el caso del consagrado no es por edad y canas, sino porque él lidera y anima la comunidad, como también enseña, como lo hacen los ancianos en nuestros pueblos.

He aquí que el ministro ordenado (obispo-presbítero-diácono) tiene la triple misión de gobernar, santificar y enseñar.

v  Participantes
Obispo:
Siendo el obispo quien recibe la plenitud del sacramento del orden, en cuanto sucesor de los apóstoles, le corresponde transmitir la gracia recibida a nuevos obispos, presbítero y diáconos. Sin olvidar que es el mismo Cristo quien da a unos ser apóstoles, a otros profetas (cf. Efesios 4, 11).  

Candidato (al orden diaconal, presbiteral u obispal):
Es el varón bautizado que sintiéndose llamado y aceptado por la Iglesia desea abrazar el ministerio del orden con todo lo que requiere: pobreza, obediencia y el celibato por causa del Reino. Él habiendo realizado una formación filosófica y teológica en un seminario o casa de formación es admitido al orden del diaconado; el diácono es admitido al orden del presbiterado y el presbítero es admitido al orden del episcopado. 
  
v  Símbolo y Signo

Ritos iniciales
Costa de la presentación y elección que se hace del candidato, el interrogatorio debido, alocución del obispo, las letanías. Estos ritos iniciales permiten palpar que es Dios que lo ha elegido y lo ha hecho a través de la Iglesia, como también se ora para que verdaderamente llegue a un feliz término esa elección.

La imposición de manos:
“El rito esencial del sacramento del Orden está constituido, para los tres grados, por la imposición de manos del obispo sobre la cabeza del ordenando, así como por una oración consagratoria específica que pide a Dios la efusión del Espíritu Santo y de sus dones apropiados al ministerio para el cual el candidato es ordenado[2]

Unción con el Santo Crisma
Se unge al ordenado Obispo o Presbítero, signo de la consagración del Espíritu Santo que hace fecundo su ministerio.

Símbolos ministeriales
Obispo
Se le entrega el libro de los evangelios, el anillo, la mitra y el báculo.
Presbítero
Se le entrega la patena y el cáliz.
Diácono
Se le entrega el libro de los evangelios.

Enseñanza del encuentro:

Ø  El sacramento del orden es conferido a un varón bautizado y llamado por el Señor a estar con él, predicar el Evangelio y Expulsar demonios.

Ø  El obispo, que tiene la plenitud del orden, es el único que pude conferir este sacramento.

Ø  El ministro ordenado cuando celebra lo hacen In Persona Christi Capitis, es decir, Jesús el Cristo es quien celebra.

El ministro ordenado es quien presenta al Dios Trino la oración de la Iglesia.


[1] El término “sacerdote-presbítero” que estoy utilizando, los dos términos por separados son válidos en la fe de la Iglesia. Mas la tradición de la Iglesia, purificada en la revelación a los judíos y en el encuentro con el pueblo griego, hace una diferencia lingüística: sacerdote (sacra = sagrado y dhe = hacer) es propio de aquel varón que presenta la ofrenda, el sacrificio, el culto, presidiendo una comunidad; el presbítero (viene del griego presbitez  = presbítero = anciano) es el varón que tiene la sabiduría, que educa, que forma a otros hombres. Por tanto al referirnos a los ministros ordenados es bueno tener en cuenta que ellos tiene la triple misión de gobernar, santificar y enseñar.
[2] Catecismo de la Iglesia Católica No 1573