Ya eres uno más

SEAS BIENVENID@

Los Salvatorianos en el Ecuador te damos un grato saludo y te invitamos para que no sea tú primera visita, sino que ésta te anime a regresar.

Nos gusta mucho compartir contigo nuestro caminar y nuestra fe, nos gustaría contar con tus comentarios y con tus palabras de aliento.

Que la fe en nuestro Dios Trinidad nos una cada día más, que juntos podamos entregar la buena nueva a todos y de todas las formas que el amor de Cristo inspire a los que aún no lo conocen. Bienvenid@

DESEO SALVATORIANO

Tomando las palabras de Juan les decimos:
"Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.".

1 Juan 1, 1-3

viernes, 19 de agosto de 2011

DOMINGO 21 DE AGOSTO


Mateo  16: 13 - 20
13 Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?»
14 Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas.»
15 Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?»
16 Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.»
17 Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
18 Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
19 A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.»
20 Entonces mandó a sus discípulos que no dijesen a nadie que él era el Cristo.


QUIEN  SOY YO?......TU ERES EL MESIAS EL HIJO DE DIOS!!!
TU ERES PEDRO!!!
El Evangelio de hoy nos plantea dos afirmaciones muy importantes: la confesión de los Apóstoles en la persona de Pedro  a la pregunta de Jesús acerca de su identidad ¿Quién soy yo? TU ERES EL MESIAS, TU ERES EL HIJO DE DIOS
La respuesta de Jesús: TU ERES PEDRO Y SOBRE ESTA PIEDRA EDIFICARÉ MI IGLESIA.
Pero también más allá de interpretación del primado de Pedro podríamos hacer nuestra esta doble afirmación cuando desde nuestra fe proclamamos:  Jesús  tú eres EL SEÑOR, EL MESIAS, EL MAESTRO, EL AMIGO, EL HERMANO.
El también nos dirá: tú eres mi discípulo, mi amigo, mi hermano.
Hoy necesitamos definir nuestra  fe con palabras, con hechos con un estilo de vida. Hoy necesitamos definir de qué lado estamos, y para ello necesitamos estar seguros de nuestras AFIRMACIONES DE FE.
Con motivo de la reunión del Papa Benedicto XVI con los jóvenes en Madrid, se está poniendo en evidencia la fortaleza de la Iglesia desde las bases de la juventud, frente a los ataques contra la Iglesia y el Papa, ( no por los gastos de la visita) sino desde los grupos ateos y extremistas cristianos, que quieren acabar con la Iglesia. Pero ahí están las palabras de Jesús: “EL PODER DEL INFIERNO NO LA DERROTARÁ”
En Ecuador la propuesta Ley de profesión religiosa, no es otra cosa que el calculado desconocimiento de algún resentido de la Iglesia, del valor del catolicismo y su aporte histórico a un país culturalmente cristiano.
El gran desafío que hoy tenemos es el de afianzar nuestra fe, desde una búsqueda profunda de nuestras raíces evangélicas y desde una fe que supere el sentimentalismo religioso, para situarse en el plano del compromiso auténtico que proclame a Jesús con  un compromiso de vida.

jueves, 18 de agosto de 2011

FELICITACIONES


Queremos compartir con todos nuestros hermanos visitantes la alegría que nos embarga gozar de la presencia del P. Bernardo Ospina SDS en nuestra comunidad de Ecuador. Pues la Familia Salvatoriana ha reconocido su trabajo y compromiso con el carisma Salvatoriano y especialmente su entrega a la compañía de los Laicos Salvatorianos. Es por ello le ha otorgado una mención de honor y se la han entregado en el encuentro de Laicos Salvatorianos que se celebró en Cartagena Colombia en los últimos días.

Qué alegría poder gozar de estos reconocimientos, en los cuales nuevamente nos dice la historia que una entrega total y sincera sí es posible. Deseamos que este reconocimiento al P. Bernardo SDS contagie a muchos jóvenes a querer entregar su vida al servicio del evangelio.






María Madre de la Iglesia

Una de las posturas de nuestra fe tan cuestionadas por grupos cristianos no católicos, es la presencia de la Santísima Virgen María, la madre del Señor. Pero quizá esta crítica se funda en nuestra mirada equivocada de la figura de María en la fe cristiana. Puesto que pareciera que no fuéramos a Jesús por María, sino que llegamos hasta María y no deseamos más allá.
María es la madre de la Iglesia, como es madre de Jesús, de esta manera el Reino de Dios que Jesús predicó, tiene un mismo Padre y una misma madre. El evangelista Juan nos muestra lo que todo bautizado está llamado a hacer: “Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa” (Juan 1927), Juan la recibió en nombre de todos nosotros en su casa. Desde entonces la Virgen María, cercana a la Iglesia, ora junto a nosotros, como lo hizo con la cristiandad naciente: “Todos ellos, con algunas mujeres, la madre de Jesús y sus parientes, permanecían íntimamente unidos en la oración” (Hechos 114).
Endiosar a María es negarle la posibilidad de decirnos algo del seguimiento que estamos llamados a vivir como cristianos, María es la madre de la Iglesia porque nos orienta a Jesús, como la madre que enseña y corrige nuestro discipulado zigzagueante haciéndolo un discipulado en línea recta a la verdad de Dios. Aprender de María no es esperar de María, pues la esperanza la da Jesús de Nazaret a todo el que crea en Él.