Ya eres uno más

SEAS BIENVENID@

Los Salvatorianos en el Ecuador te damos un grato saludo y te invitamos para que no sea tú primera visita, sino que ésta te anime a regresar.

Nos gusta mucho compartir contigo nuestro caminar y nuestra fe, nos gustaría contar con tus comentarios y con tus palabras de aliento.

Que la fe en nuestro Dios Trinidad nos una cada día más, que juntos podamos entregar la buena nueva a todos y de todas las formas que el amor de Cristo inspire a los que aún no lo conocen. Bienvenid@

DESEO SALVATORIANO

Tomando las palabras de Juan les decimos:
"Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.".

1 Juan 1, 1-3

sábado, 3 de septiembre de 2011

DOMINGO 04 DE SEPTIMBRE


Mateo  18: 15 - 20
15 «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.
16 Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.
17 Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano.
18 «Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
19 «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos.
20 Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»



El evangelio de este domingo nos lleva a una revisión personal y comunitaria, nos da el espacio para que nosotros reconozcamos los momentos en los que hemos faltado a la caridad, personal o comunitariamente. No corregir adecuadamente puede causar un gran daño a la persona que se corrige.
Jesús nos da una pedagogía de la corrección que no deberíamos olvidar nunca: primero hacer una corrección personal, si fuera necesario, porque no ha comprendido la corrección, llamar a un testigo, pero si ni así vemos el cambio hay que hacer una corrección comunitaria. Por último, cuando ya hemos realizado el proceso pedagógico, y no ha cambiado de actitud, debemos sentirnos por satisfecho en nuestra corrección, pero respetar la libertad del otro.
Lo importante de este proceso pedagógico es la forma como lo realizamos pues “¡Qué diferente un llamado de atención es cuando nos corrigen sin avergonzarnos, cuando nos hacen ver nuestros defectos sin publicarlos, cuando una comunidad: familia, trabajo, Iglesia, da pasos concretos para salvarnos del peligro o del error!” Por ello hermanos y hermanas estemos atentos a ofrecer, en esta semana, palabras acertadas y oportunas.

La otra enseñanza que nos deja el evangelio de hoy es reconocer a la Iglesia como lugar teológico en el que Dios ha depositado su gracia para ser entregada a los hombres, a todo Cristiano. Valorar el sacramento de la reconciliación que nos ofrece la Iglesia con sus ministros consagrados es deber de cada cristiano. Por lo menos tres veces al año acercarnos a la confesión, o en pecado grave. Hermano, hermana el perdón es un regalo de Dios y de la humanidad, sé fuente y recipiente del perdón.

jueves, 1 de septiembre de 2011

La Fe Cristiana

Cuando nos preguntan ¿qué es fe? Erróneamente respondemos con un sinónimo, fe es creer. Pero esta respuesta no dice lo que es la fe, solo repite lo mismo con otra palabra. Por tanto se hace necesario que tengamos claro lo que es fe.
                                     Fe es aceptar algo que alguien me dice como verdadero
Cuando hablamos de la fe cristiana, estamos diciendo que aceptamos lo que Jesús el Cristo nos ha revelado. Y no podemos olvidar que para la fe cristiana la dinámica inicia con la voluntad de Dios, es Dios el que decide revelarse, es Dios el que nos da como don la fe, es Dios el que se muestra al hombre para que el hombre se realice en esa relación trascendente. Es Dios la luz que enciende nuestros mechones apagados.
De esta manera la fe cristiana es sencillamente abrirse al amor de Dios aceptando el encuentro con la persona de Jesús y permitiendo que se trasforme la existencia. En la medida que seamos oyentes de la Palabra y la pongamos en acción en nuestra cotidianidad, en esa medida podemos decir que tenemos fe cristiana.  Pues recordemos que el Señor es muy claro en su evangelio cuando dice: “Si uno escucha estas palabras mías y las pone en práctica, dirán de él: aquí tiene al hombre sabio y prudente que edificó su casa sobre la roca” (Mateo 724). La fe cristiana es encender nuestra vida en la vida de la verdadera luz.

viernes, 26 de agosto de 2011

DOMINGO 28 DE AGOSTO

Mateo  16: 21 - 27

21
Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día.
22
Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: «¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!»
23
Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!
24
Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.
25
Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará.
26
Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?
27
«Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.


Que bellas son las lecturas que nos ofrece este domingo para reflexionar nuestra vida cristiana. Queridos hermanos estemos atentos a cada una de las lecturas en nuestra participación eucarística, Dios no deja de hablarnos en comunidad.
Todas las lecturas nos  dan espacio para revisar nuestra relación con el proyecto Cristiano: vemos en el profeta Jeremías un deseo de rechazo a Dios por el rechazo que está experimentando de sus conciudadanos; el salmista aclamará confianza en Dios porque no la encuentra en sus semejantes; San Pablo no descansa en pedir a los de Roma que prefieran las bondades de Dios antes que las del mundo; y el evangelio de Mateo nos entregará las palabras que Jesús da a Pedro, fuertes y firmes, ante su incomprensión del proyecto del Reino.
Queridos hermanos, cuando nos dejamos seducir por Dios, por su palabra, por sus deseos más profundos por concedernos felicidad, sentiremos la verdadera cercanía de nuestros amigos, conoceremos cuantos se han acomodado en el mundo y han relativizado el mensaje de Jesús. Cuando la palabra divina nos conduce y nos muestra el camino, descubrimos que existen caminos propuestos en el mundo que no aporta nada a nuestra realización personal, descubrimos que hemos estado lejos de la verdad y por ende de la vida.
Ser cristiano es estar dispuesto a acoger el mensaje de Jesús y proponernos cada día a crecer con él, buscando ser fiel a su palabra. Jesús no es un buen hombre que hizo cosas fantásticas por muchos, Jesús es el Emmanuel, el Dios con nosotros, el Hombre-Dios que trasforma la vida cuando nos encontramos con Él, es el que puede decirle al ser humano cómo vivir según su condición de hijo de Dios.
Sí ya has aceptado el mensaje cristiano, no te desanimes por los muchos que pueden estar en contra tuya, no busques alejarte de Dios porque crees que así podrás vivir mejor, no te acomodes a la limitada “piscina” que te puede ofrecer el mundo teniendo la posibilidad de continuar en el amplio y profundo “mar” que sólo Dios da. No olvides que la verdadera sabiduría es la que se deja iluminar por Dios, nunca será la que va en contra de Dios. Ánimo y sigue el camino, que con grandes o pequeñas piedras es el único que nos lleva a un destino pleno y gratificante.